Pase horas, días y semanas, acurrucado en aquel lugar vacío, dentro de una jaula ya inexistente, una jaula que solo yo podía ver. El afuera y el adentro ya no existían, solo estaba yo.
Pase horas, días y semanas, acurrucado en aquel lugar vacío, dentro de una jaula ya inexistente, una jaula que solo yo podía ver. El afuera y el adentro ya no existían, solo estaba yo.