El presente nos tiene alejados de las rutas y los únicos viajes que podemos realizar son a través de nuestros recuerdos. Esto no quita que sea una excelente oportunidad para desempolvar viejas bitácoras o perdernos dentro de álbumes de fotos, físicos o digitales. Las anécdotas, las experiencias vividas y la gente que conocimos en el camino, son la mejor manera de escapar un poquito de este mundo de encierro.